martes, 12 de agosto de 2008

Legendario I

Estimado Hank:
Cuán lejos me queda aquel viaje que realize por Europa. Aquellas vacaciones vistas a través de un tubo de refrescante cerveza belga y en las que Holanda me sorprendió por su vergel. Una semana en la que tuve tiempo de reir, llorar de emoción, hablar sin parar, emular a Iker Casillas con 'peña' propia y volver a casa en bici con un vasco ebrio y estirado.
Fueron días que volaron, como Goku en su nube cuando aún no había alcanzado la mayoría de edad. Jornadas en las que también hubo tiempo de encandilar extranjeras o por lo menos intentarlo. Por mí no quedó, aunque alguno de mis compañeros de aventuras andaba con el freno de mano echado.
Millu, Boyes, Lagarto y Nachín me acogieron y compartieron en algún momento más de una cerveza con la que nuestras sedientas gargantas quedaban satisfechas por un corto espacio de tiempo. Millu, sin embargo, fue mi fiel sombra, y viceversa. Lamento que se preocupara por mí cuando no me encontraba la noche que la selección española de fútbol dio aquel recital ante Rusia. Estaba enfrente de aquel bar comiéndome la mierda más grande del mundo. Como no, era un Kebab. Otro distinto al que, una hora más tarde -8.30 a.m.-, se animó con el semi-striptease sobre una mesa de dos adolescentes belgas.
Pese a ello, no tengo ningún tipo de prejuicio contra los turcos. Más bien, me cayeron simpáticos después de sostener una estúpida conversación sobre fútbol el día antes. Qué pobres. El sueño de ganar la Eurocopa se les esfumó. El nuestro, empezaba a forjarse...

Continuará.

domingo, 10 de agosto de 2008

El precio de la fama

Estimado Hank:

¿Cuál es el precio que se paga por ser 'famoso'? ¿Es mayor que la tajada que se saca por pasar a serlo?. Yo creo que, como todo hoy en día, resulta caro. Más bien, me atrevería a decir, mi obsceno compañero, que el ochenta por ciento de los personajes que entran dentro del 'vox populi' se arrepienten de haberlo hecho una vez empiezan a vivir acosados por la riada de postureo mediático impreciso y de escaso interés.

Incluso, los propios profesionales de la información se ven sodomizados por la inefable pesadez de los creadores de ponzoña televisiva. A estos les carraspea el hecho de pasar a ser objetivo de las cámaras de los paparazzi con complejo de Indiana Jones.

A nadie le gusta estar en el ojo del huracán por su vida privada. Por su trayectoria profesional, sí. Eso está claro, pero, en este país de pandereta y caspa, nos da igual quién sea el artífice de un nuevo progreso médico, sino que nos interesa más el tamaño de las tetas de la Belén Esteban.
Somos así. Y la televisión no es más que el fiel reflejo de lo que a la inmensa mayoría de los españoles les gusta. O Basile es tonto... No te jode.
Desde mi punto de vista, es mejor camuflarse, pasar inadvertido y procurar ser lo más normal posible, porque, que te conozcan, aunque en realidad no lo hagan a ciencia cierta, tiene más peligro que la espada de Damocles o que hacerse amigo de Leonardo Dantés y Cañita Brava- Va por tí Celades.
Esperemos que las nuevas generaciones vayan dándose cuenta de lo que realmente es digno de visionar. No obstante, si en todos los canales se exhibe la misma porquería en la que alguien puede ser "famosete" si es capaz de vaticinar el futuro a través de unos puerros, será harto complicado que los chavales no crezcan pensando que para alcanzar el éxito valga cualquier cosa.
Ese éxito lo relacionan con salir en la televisión. Da igual cual sea el motivo o lo que te puedas llegar a inventar sobre alguien inmiscuido en la "cochiquera system". Lo importante es tener las cejas depiladas o que se te vea medio pezón, ya que, de este modo, la ingente cantidad de tonterías que sueltas por la boca no importa lo más mínimo si careces de dignidad, pero tienes un piercing como antesala de unos pectorales esculpidos.
Y es que nos encontramos en ese punto. Cada vez existe menos sentido del ridículo y algunos interesados prefieren que se rían de ellos para tener su medio minuto de fama. Por mi parte, prefiero que las carcajadas resuenen a traves del hilarante histrionismo por el que desde algunos sitios se aboga, ya que, en esta vida, hace falta más humor y sonrisas, en vez de tanta tontería de líos de falda infundados o comentarios que son menos interesantes que una partida de ajedrez entre Chewaka y Gimli.
En este sentido, algunos arrastrados son capaces de vender su vagina tuneada a una revista con tal de llenar sus arcas, mientras que, los que sufren la presión comunicativa sin quererlo, no hacen más que renegar de la misma y maldicen el día en el que un fotógrafo se cruzó en su vida para destapar sus lorzas. Rasca pelotas.

martes, 3 de junio de 2008

¡Quiero afilar mi hacha!

Estimado Hank:


Adormilado, taciturno y, en ocasiones, golpeado por la pereza. Así llevo más de un mes mi querido y sucio amigo. Ni sodomía, ni libertinaje. Simplemente, apatía.
Qué le voy a hacer si no consigo pulsar la tecla que me haga ver todo lo que me rodea con la claridad necesaria para afrontar con desbordante enstusiasmo lo que me acontece. Eso sí, los días y las semanas pasan y cada día estoy más seguro de que requiero un cambio de aires que consiga motivarme lo suficiente como para dejar de estar tan acomodado.
El verano galopa sin cesar hacia el otoño. El inicio de mi tercera temporada. La anterior la acabé justo de fuerzas y, para esta, no sé si podré llegar hasta el final a no ser que algo más novedoso que la información diaria, cada vez más teñida de un amarillo casi fosforito, logre que me levante de la silla, dé un golpe sobre la mesa y diga: "Aquí estoy yo, con el hacha afilado".
Además, cada vez son más los colegas que se rompen como botellines en la peña del pueblo, mientras que, de los que quedan, algunos se abandonan a la suerte de su pareja y otros están tan ocupados, véase mi caso, que se han olvidado de cómo el tequila regaba nuestros gaznates adolescentes.
Para más Inri, ya no recibo balonazos como antaño y mi vejez me impide ser aquel "berbenas" capaz de lo mejor y de lo peor -como bajo palos-. Sopas de ajo. Eso es lo que nos queda.

jueves, 24 de abril de 2008

Sergio Asenjo, una vuelta "mudo", aunque distinguido con galones

Estimado Hank:
El joven portero del Real Valladolid Sergio Asenjo, de 19 años, cumplió el pasado domingo una vuelta entera como guardameta titular, un período de tiempo en el que no ha hablado con la prensa, pero en el que sí ha podido asumir con madurez los galones que conllevan ocupar la meta vallisoletana.
El "guardavallas" palentino, aunque salido de la cantera del Real Valladolid, debutó en Liga ante el Villarreal, en Zorrilla, el 2 de diciembre del pasado año, después de que, ni el francés Ludovic Butelle, ni el veterano arquero donostiarra Alberto López, se erigiesen dueños y señores de la portería del Real Valladolid.
Aquel día, Sergio Asenjo volvió a su casa con el regocijo que supone acabar imbatido en un debut en Primera División (2-0). Entonces, comenzó su andadura en la elite que, en la pasada jornada, ante el Villarreal, cumplió diecinueve partidos, una vuelta entera. Un total de 1693 minutos y 24 goles encajados.
En este período, el palentino ha demostrado que es un portero del siglo XXI, dado que ha demostrado que tiene la cabeza fría y que es capaz de alternar sobriedad a balón parado con reflejos felinos.
Ha cuajado actuaciones notables, con paradas meritorias, de esas que valen puntos, mientras que, en días no tan favorables, como ante el Real Madrid en el Santiago Bernabeú, evidenció la candidez propia de su juventud.
No se desmoronó. Más bien, continúo a lo suyo, sin hacer ruido, cual sigiloso gato cuya plasticidad aturde al espectador, sobrecogido por la belleza de su acrobático salto.
Su técnico, José Luis Mendilibar decidió no dejarle hablar con los medios de comunicación hasta nueva orden. Han pasado cinco meses y, de momento, Asenjo no ha realizado declaraciones. ¿Tendrá algo que decir?.
Hasta entonces, sólo nos quedan sus despejes, su pundonor en los entrenamientos, su disponibilidad a la hora de meter en el saco los balones, su trabajo en la sombra y su tímida caída de ojos al entrar en su coche de universitario.
Tony Schumacher, ex guardameta de la selección alemana, versaba en su libro 'Tarjeta Roja' sobre la importancia del entrenamiento y la necesidad de que un portero se desgastase hasta la extenuación con el fin de alcanzar la perfección, para ser imbatible. "Luchar y parar".
Asenjo, consciente de las limitaciones propias de su inexperiencia, se esfuerza para pulir sus carencias, algo que se ha notado en la manera de manejarse con el balón con los pies. Un defecto que exhibió en sus primeros partidos en la elite.
No en vano, trabajó para corregirlo. Al final de cada entrenamiento, los balones volaban, y siguen volando, de la portería al medio del campo y, viceversa. El entrenador de porteros y el sempiterno Alberto López le aconsejan, mientras él, ávido por convertirse en un guardameta todoterreno, escucha y asimila.
Importantes clubes de España y el extranjero han preguntado por él, pero, ahora bien, será a final de temporada cuando el joven arquero, junto con su representante y el club, opten por dar luz verde a un traspaso que sanearía las maltrechas cuentas de la entidad vallisoletana.
Mientras tanto él, experimentaría un salto cualitativo que le haría evolucionar, le ayudaría a asumir otro tipo de galones que, a buen seguro, se ganará gracias a sus "reflejos de gato". ¿Hablará entonces?.

¡Antonio, boma ye!

martes, 15 de abril de 2008

Antes de conocer al cancerbero I

Estimado Hank:


Antes de conocer al cancerbero... De esta forma inicia "Buena, bonita y barata" el cantautor gaditano El Barrio. Un tema fresco teñido de flamenco rock con sentimiento, extraído de su último disco "La voz de mi silencio".
Un primer compás que me vale para titular el balance de mi vida y descubrir la columna vertebral de mis principios. Me llevará tiempo explicarlo, pero creo que es ahora, justo cuando estoy empezando a olvidar cuándo conocí al cancerbero, el momento de regresar a aquél chaval que necesitaba abandonar las faldas de su madre y empezar a ganarse un respeto.
Once años. Once primaveras. Atisbos de pubertad y pasión por el fútbol. El origen de mis prejuicios para con el baloncesto. Bola de Dragón en Telemadrid.
La portería. Tres palos y mucho espacio. Un par de Reebok "The Pump" (no es así ni de coña, pero merece la pena intentarlo) para resguardecer mis pies. ¿Opciones de quedarme en el equipo? Pocas.
Un par de huevos. La sartén, el gélido y rugoso cemento del antiguo patio del colegio...

(Continuará)

P.D: Cuatro meses antes me convencí de que jamás pasaría de árbitro de baloncesto. Mi estatura y mi coordinación no erán adecuadas para la práctica de ese deporte que tan poco me gusta.

Antonio, boma ye

miércoles, 19 de marzo de 2008

"Nasi" para llevar

Estimado Hank:

El "Nasi" es la comida principal que rige la alimentación de Malasia. Arroz al vapor condimentado con especias típicas del país, o eso creo.
Hasta este estado situado en el corazón del sudeste asiático, Kuala Lumpur, concretamente, ha viajado el piloto vallisoletano Roldán Rodríguez.
El motivo; participar en una prueba de la GP 2 "Asia Series" con su antiguo equipo, Piquet Sports, y, así, sustituir a uno de sus pilotos, "morosso" por lo que parece. Internet, viajes malasia, ¿Iberia?, traje, bermudas, equipación oficial y muda limpia -calzoncillos de la suerte-.
Jet Lag. Gafas de sol.
Gracias chaval... pero que... al final no hace falta. Ya me vuelvo si... eso.
Jet Lag. Gafas de sol y abrigo.
¿Ring, ring? -Otra vez este pesado, me la va a dar pardina- (Jamás tuvo la clase y la elegancia de Miguel Pardeza).
¿"Nasi" para llevar?. Este tío no anda bien. Menuda vuelta a casa. Y con lo jodido que está aparcar por el centro en Semana Santa.

Antonio, boma ye.

P.D: Encontré tarde a Tony Schumacher. Una lástima.

lunes, 10 de marzo de 2008

El monóculo embrujado

Estimado Hank:

Hacía demasiado tiempo que no te escribía una misiva. La desidia estimado y sucio amigo. Pero bueno, otra vez me encuentro aquí, delante de un ordenador carcomido por los virus, a pesar de que todavía me permite interactuar contigo y los demás usuarios de este blog -bastante pocos por lo que parece-.

Inicio otra semana más de mi "furibunda" existencia. Estoy deprimido. Últimamente es una sensación que me da una patada en las pelotas con osada frecuencia. Mi estado anímico cambia radicalmente y me invaden estampas "colegiales". ¿A qué me refiero? No lo sé muy bien, pero me encuentro incompleto, vacío y, en contadas ocasiones, una frustración sumida en apatía me acecha.

A lo mejor, sería recomendable que optase por transmitir seriedad y abandonar la práctica histriónica y jocosa que empleo como coraza. No obstante, no puedo Hank. ¿Tú qué opinas? Es difícil saberlo.

A lo largo de estas primeras líneas he descrito situaciones complejas que me asaltaron con insistencia dos semanas atrás. Por suerte, no me robaron la cartera. ¿Se producirá ahora el remate final capaz de dilucidar un resultado...?

He dado la vuelta a la tortilla sin que se me desprendiesen los ajetes. Mi moral se ha estirado, llevándome a asumir nuevos "galones" que requieren responsabilidad y serenidad a la hora de tomar decisiones. Empero, es lícito resaltar que la medicación ha variado. Ahora estoy EMBRUJADO -P.C. sus iniciales-.

La guarnición; el relato de un saharaui afortunado que me ha convertido en un torero capaz de cortarse la coleta. En un guardameta que saca una manopla y para el último penalti. La presa cazada. La Copa es mía.

¿Dónde está el techo? Problemente muy lejos, pero ya falta menos. Sólo resta guardar "el sitio", moverse a la defensiva como un acordeón para no mostrar los puntos débiles y las carencias. No puedo llevar gafas. Las espadas están en todo lo alto. Aún se desconoce el resultado final de la confrontación. Alea iacta est.

¡Antonio, Boma ye!